miércoles, 11 de mayo de 2016

¿Temor al futuro?

La crisis del ideal de progreso

El progreso entendido como un proceso de mejora constante las condiciones de  la vida, no solo materiales sino también de valores como la libertad, se ha ido desarrollando en la cultura occidental desde la Edad Moderna.  Todo ese ideal de progreso se ha podido observa desde las ultimas dedada del siglo XX debido a múltiples causas:

El fracaso del progreso socialista de una sociedad comunista sin clases sociales.
El coste medioambiental de un progreso incontrolado que exige cada día mas consumo de fuentes de energía.
E deterioro de nuestro planeta por parte de la propia acción humana.
Luces y Sombras del progreso

El desarrollo científico y tecnológico permite grandes progresos. Sin embargo, el progreso que aparentemente ha vivido la humanidad en estas últimas décadas no ha hecho disminuir las diferencias entre ricos y pobres, entre el primer mundo y el resto, ni tampoco ha desaparecer la lacra del hambre y de la guerra.

Tampoco ha sido capaz de evitar el aumento de las formas de terrorismo y de violencia que se dan en nuestro mundo. De ahí es donde se vive, en el siglo XXI una cierta sensación de miedo al futuro frente a otros momentos, en los que se confiaba la posibilidad de construir un mundo mejor para todos.

-La esperanza nace de llegar a conocer a Dios, al verdadero Dios hecho bondad cercana en Cristo. Suceda lo que suceda, sentirse amado por alguien que vivió el sufrimiento y toda clase de dificultades constituye la raíz de la esperanza cristiana.

Comunidad de San Egigdio

En el año 1968, un fuerte movimiento estudiantil, sobre todo en Francia con el llamado “mayo del 68” y en EEUU, llevó a las portadas de los periódicos los deseos de un mundo distinto.
Personajes como Luther King, Juan XXIII, Kennedy o los Beatles son manifestación del espíritu de un aire de renovación y deseo de cambio.
En ese mismo año 68’ un joven de poco menos de 20 años llamado Andrea Riccardi tomaba la iniciativa de reunir a estudiantes de los últimos años de bachillerato para escuchar y poner en práctica el evangelio, Así nació la comunidad de San Egidio. Dieron clases a niños por las tardes, la escuela que hoy en día se llama Escuela de la Paz, desde aquel momento la comunidad ha crecido mucho.
La comunidad de San Egidio se constituye como una asociación de laicos de la iglesia, que siguen los siguientes pilares:
• La oración y vida litúrgica como centro y momento básico de la vida comunitaria.
• La profundización constante en la palabra de Dios, en especial el evangelio, como fuente de sentido de la vida.
• Cercanía y solidaridad con los pobres
• El ecumenismo vivido como en encuentro
• El trabajo por la paz en el mundo concretado en favorecer y desarrollar el dialogo en aquellos lugares de conflicto
La comunidad tiene su centro en la iglesia romana de San Egidio, de la que tomo el nombre

ARTE Y RELIGIÓN A FINALES DEL SIGLO XX

El tema de hoy es, como dice ahí arriba, “Arte y Religión a finales del siglo XX” que es un tema muy interesante y creativo ya que por orientaciones del Vaticano II la expresión artística, de modo particular en el cine y en la música, se ligó, por así decirlo, con la religión.

Utilizaron la música sacra (o sagrada) y el cine como medios de comunicación y de expresión artística por donde podían dar a conocer los principales episodios de la historia de la salvación y se transmitía la espiritualidad cristiana.

CINE

La Biblia ha facilitado unos cuantos temas al cine. Algunos de estos temas son: Los diez mandamientos, película estrenada en 1956 cuyo director fue Cecil B. Mille; Jesucristo Superstar, estrenada en 1974 de Norman Jewison; El príncipe de Egipto (primera película de animación que contiene pasajes significativos bíblicos), estrenada en 1998, dirigida por Brenda Chapman, Steve Hickner y Simon Wells; entre otras.